EL VOLCAN DORADO DEL AMOR DIVINO
CAPITULO DIEZ
La devoción inmaculada
na dhanam na janam na sundarim
kavitam va jagad-isa kamaye
mama janmani-janmanisvare
bhavatad bhaktir ahaituki tvayi
Traducción
"¡Oh Señor! No tengo deseo alguno de acumular riqueza, seguidores, mujeres bellas o salvación. Lo único que imploro es ocuparme con devoción en Tu servicio inmotivado, nacimiento tras nacimiento".
Iluminación
Debemos tratar de movernos en esa dirección. Sri Caitanya Mahaprabhu dice: "No quiero dinero (na dhanam), no deseo popularidad ni servidores (na janam), no quiero la compañía de bellas mujeres (na sundarim). Tampoco quiero renombre ni fama de poeta (kavitam va)". Este es el significado general de este verso, pero Srila Bhaktisiddhanta Sarasvati y Srila Bhaktivinoda Thakura han abordado con profundidad este verso en sus comentarios.
Nuestro Guru Maharaja ha comentado que en este verso, el dinero, los seguidores, las mujeres y la erudición representan el deber, la riqueza, el placer sensorial y la salvación (dharma, artha, kama, moksa ). Srila Bhaktivinoda Thakura ha explicado que en este contexto "riqueza" se refiere a la que se obtiene por seguir los deberes prescritos. También puede referirse al desarrollo económico, artha. Él dice que "seguidores" se refiere a las relaciones físicas para lograr la comodidad: Esposa, hijos y demás. La palabra sundarim quiere decir kama, la compañía de bellas mujeres. Y kavitam, la poesía, representa la liberación, moksa . Aparentemente, la liberación tiene un gran valor, pero en realidad, al igual que la poesía, no es más que palabras floridas. La liberación es imaginaria porque el resultado final es que la existencia de uno desaparece.
Sri Caitanya Mahaprabhu dice: "¡Oh Señor del universo! Sólo te imploro la devoción espontánea por Ti, sin esperar recompensa alguna. Quiero una actitud natural de servicio". Prema significa afecto, amor. Prema quiere decir: "Yo te serviré y como recompensa habrás de darme una mayor inclinación por servirte con más energía y anhelo. Mi afecto por Ti se acrecentará y el interés se convertirá en capital, igual que en el negocio del prestamista". El devoto ora a Krsna de esta manera: "Yo te sirvo y si quieres pagarme algo, entonces dame más capital para incrementar mi inclinación al servicio, de modo que éste aumente".
"Mi Señor, dondequiera que yo nazca, de acuerdo con mi karma, sólo aspiro a Tu servicio y te ruego el servicio inmotivado, sin querer nada a cambio". La tentación habitual, que nos rodea por los cuatro costados, es de cuatro clases: Dinero, seguidores, mujeres y liberación; y eso quiere decir dharma, artha, kama y moksa . De esta manera, se han presentado científicamente las gradaciones de las diversas metas de la vida.
Pero Sri Caitanya Mahaprabhu dice: "Mi Señor, no siento atracción por ninguna de estas cosas, sino sólo por Ti. Tampoco anhelo la liberación, ni te voy a pedir: `Dame la liberación, porque liberado podré servirte mejor'". Esa clase de condición no debe imponérsele a la Divinidad. La más pura de las oraciones es: "Según mi karma, podré nacer como ave o animal, podré estar por aquí o por allá, inclusive en el infierno. Eso no importa. Toda mi ambición se concentra en una sola plegaria: Que nunca pierda mi atracción por Ti, que siempre se incremente".
Bhakti, la devoción, es ahaituki, sin causa. Es completamente natural y no tiene otra aspiración. Alguien puede decir: "Si siempre se reinvierten los intereses en el capital, nunca llegaré a disfrutar las ganancias". Pero estamos interesados en el placer del sacrificio. "Que otros disfruten a costa mía". Esa es la base del placer más elevado. El devoto piensa: "¡Que Krsna disfrute con otros. Yo seré el chivo expiatorio!"
Bhaktivinoda Thakura dice que cuando un bebé no tiene conocimiento y viene un enemigo o enfermedad a atacarle, no puede defenderse. Similarmente, al principio, cuando nuestra realización del Santo Nombre se encuentra en la etapa neófita, los crímenes y las ofensas en contra del nombre pueden prevalecer. Cuando su realización haya crecido, no habrá ofensa que pueda aproximársele; pero innumerables ofensas pueden venir para atacar al principiante.
Bhaktivinoda Thakura dice: "El Santo Nombre es muy hermoso, misericordioso y encantador. Permítaseme morir junto con todas las ofensas en su contra para que otros puedan disfrutar de su néctar". Él quiere sacrificarse tal y como lo hacía el escuadrón suicida durante la guerra, arrojándose a las chimeneas de los barcos con bombas en las axilas. El escuadrón suicida se inició con la campaña de Japón contra los británicos y cuando Hitler escuchó acerca de su intrepidez, dijo: "Todavía tenemos algo que aprender del Japón". Por lo tanto, Bhaktivinoda Thakura ora: "Quiero acabar conmigo junto con las ofensas en contra del nombre, para que otros puedan disfrutar del néctar del Santo Nombre".
Vasudeva Datta también suplicaba: "Dame los pecados de todas las almas y arrójame al infierno eterno para que ellas puedan beneficiarse. Dales amor por Krsna". Por tener ese sentimiento tan generoso, él no muere. Se dice: "Morir para vivir". Cuando tengamos tanto aprecio por el Señor que experimentemos esta clase de sentimiento, descubriremos el verdadero alcance de la vida superior. Ese es el disfrute que deseamos.
El último verso del Siksastaka m de Sri Caitanya Mahaprabhu explicará ese sentimiento. Encontramos otro ejemplo de éste cuando el gran sabio Narada se dirigió a las gopis y les pidió el polvo de sus pies de loto para el tratamiento del dolor de cabeza de Krsna. Allí encontramos el más elevado grado de abnegación, que es el verdadero propósito de la devoción. La vida misma de un devoto está basada en el sacrificio. Cuanto mayor sea el sacrificio, mayor será el beneficio. Sacrificio significa "morir para vivir". Este es uno de mis lemas favoritos. Son palabras de Hegel: "Morir para vivir". Krsna es el consumidor más excelso que el mundo conoce. No debemos titubear al entregarnos a Él.
FIN DEL CAPITULO DIEZ